¿QUE ES LA TRANSFERENCIA DE TECNOLOGIA? BENEFICIOS IMPOSITIVOS DEL REGISTRO DE LOS CONTRATOS DE TRANSFERENCIA TECNOLOGICA.

Hoy nos vamos a ocupar de un tema sumamente interesante e importante para el mundo empresarial, pero que muy pocas empresas conocen y por lo tanto aprovechan: LA TRANSFERENCIA DE TECNOLOGÍA.

Previamente, veamos que entendemos por tecnología. La tecnología no solo abarca objetos que usa el hombre en su vida sino también sistemas y procesos, métodos de organización y técnicas.

Millones de años atrás, los primates vieron como podían hacer fuego a partir de las piedras. Los artefactos humanos más antiguos que se conocen son las hachas manuales de piedra encontradas en África, en el este de Asia y en Europa. Datan, aproximadamente, del 250.000 a.C., y sirven para definir el comienzo de la edad de piedra. Los primeros fabricantes de herramientas fueron grupos nómadas de cazadores que usaban las caras afiladas de la piedra para cortar su comida y fabricar ropa y tiendas. Alrededor del 100.000 a.C., las cuevas de los ancestros homínidos de los hombres modernos (véase Evolución humana) contenían hachas ovaladas, rascadores, cuchillos y otros instrumentos de piedra que indicaban que el hacha de mano original se había convertido en una herramienta para fabricar otras herramientas.

Sin duda una de las innovaciones más sorprendentes fue la agricultura. La agricultura, en cambio, le permitió establecerse en un lugar determinado y se formaron así las primeras aglomeraciones de población, creándose las bases para el desarrollo de las culturas superiores. La actividad agropecuaria permitió guardar excedentes de producción, con lo que se pudo alimentar a un mayor grupo de población, produciéndose un aumento importante de esta.

Los grandes avances tecnológicos han sido producto de la inteligencia y el saber. La ciencia aplicada ha permitido lograr cosas inimaginables para nuestros ancestros primates. No por nada decimos que esta, es la era del CAPITALISMO COGINITIVO:  “Concepto que designa el desarrollo de una economía basada en la difusión del saber y en la que la producción de conocimiento pasa a ser la principal apuesta de la valorización del capital. En esta transición, la parte del capital inmaterial e intelectual, definida por la proporción de trabajadores del conocimiento – knowledge workers – y de las actividades de alta intensidad de saberes servicios informáticos, I+D, enseñanza, formación, sanidad, multimedia, software – se afirma, en lo sucesivo, como la variable clave del crecimiento y de la competitividad de las naciones” (Vercellone 2004).

En las sociedades contemporáneas, la tecnología es sin lugar a dudas un elemento estratégico a nivel empresarial. Su impulso, es pilar para la creación y consolidación de una empresa en el mercado, sumando ventajas competitivas.

Existen diferentes modelos de gestión tecnológica e innovación, que pueden clasificarse según la fuente de innovación originaria, la procedencia de la necesidad tecnológica, etc.

  • Closed innovation: la tecnología emergente se desarrolla íntegramente dentro de la organización sin interferencia de otros agentes externos a ésta.
  • Open innovationla tecnología se desarrolla en colaboración con otros agentes externos a la organización, abriendo procesos y distribuyendo beneficios del trabajo en red entre todas las partes.
  • Technology-push, en los que la organización tiene la necesidad de llevar al mercado sus innovaciones, fruto de la actividad de investigación y desarrollo tecnológica que desarrolla.
  • Market-pull, en los que es el mercado el que demanda innovaciones tecnológicas y la organización la que trabaja por dar respuesta a éstas con soluciones innovadoras.

El proceso de transferencia de una nueva tecnología es el mecanismo habitual por el que las organizaciones van adaptando para adaptarse a los requisitos derivados del inicio de nuevos proyectos para realizar nuevos productos, servicios o procesos. Lo definimos como aquel “Proceso de transmisión científica, tecnológica, del conocimiento, de los medios y de los derechos de explotación, hacia terceras partes para la fabricación de un producto, el desarrollo de un proceso o la prestación de un servicio, contribuyendo al desarrollo de sus capacidades.”

El proceso de transferencia tecnológica como transmisión, adquisición o intercambio de tecnologías, se presenta en el contexto mundial actual, como una asequible vía de acceso al vertiginoso avance de la ciencia y la tecnología. La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) define tecnología como: “… un conocimiento sistemático para la manufactura de un producto, la aplicación de un proceso o la prestación de un servicio, ya sea que dicho conocimiento se refleje en una invención, un diseño industrial, un modelo utilitario o una nueva variedad de fábrica, o en información o calificación técnica, o en los servicios de asistencia prestados por expertos para el diseño instalación, operación o mantenimiento de una fábrica, o para la dirección de una empresa industrial o comercial o sus actividades.”

De este modo, queda claro que, por tecnología, no solo entendemos un conjunto de conocimientos sistematizados y formalizados que permite fabricar un producto, aplicar un proceso o prestar un servicio, incluye también los conocimientos de índole organizativa y comercial, cuya importancia no es posible obviar en la vida industrial moderna; por lo que puede afirmarse que la tecnología no sólo se nutre de la aplicación del método científico, sino también del propio quehacer tecnológico y de la práctica concreta en sí misma. Es por ello que la doctrina cubana se pronuncia por un sentido más amplio al definir a la tecnología como un conjunto de conocimientos e información propios de una actividad que pueden ser utilizados en forma sistemática para el diseño, desarrollo, fabricación y comercialización de productos o la prestación de servicios, incluyendo la aplicación de las técnicas asociadas a la gestión.

Podemos clasificar la tecnología del siguiente modo: (https://www.gestiopolis.com/fundamentos-teoricos-de-la-transferencia-de-tecnologia/)

1 – Según esté incorporada o no, a bienes tangibles.

Para comprender dicha clasificación es necesario explicar que la tecnología se encuentra reflejada en:

  • Textos, documentos técnicos, diagramas, dibujos, diseño, medios informáticos y todo soporte material conocido de información (el llamado software).
  • En las maquinarias, equipos, dispositivos, piezas de repuesto, productos terminados intermedios, que se conocen por tecnología incorporada (el llamado hardware).
  • En las personas (el llamado humanware). Las personas no sólo son las creadoras sino las portadoras por excelencia de la tecnología desincorporada, bien sea porque la hayan creado o porque se la hayan transmitido por diversas vías (en distintos centros de estudios e información como las universidades, institutos técnicos, en entrenamientos y capacitaciones técnicas especiales, o que el conocimiento de la misma provenga de su práctica y experiencia laboral).

Por tanto la tecnología puede ser:

  • tecnología desincorporada (simple conocimiento).
  • tecnología incorporada (conocimiento materializado en maquinarias, equipos y productos).

En la clasificación antes descrita está implícito el reconocimiento de que las maquinarias y productos no son tecnología en sí sino portadores materiales de la misma.

2 – Según la importancia que desempeñe en un proceso industrial dado:

  • Tecnología medular: Es aquella cuya importancia es vital para la correcta aplicación del proceso o fabricación del producto, es el “saber hacer” básico para ello.
  • Tecnología periférica: Aquella que no es imprescindible ni esencial para el proceso productivo. Casi siempre se endosa a la medular al vender la tecnología en forma de paquete.

3 – Según el nivel científico en ella reflejado:

  • Tecnología de avanzada: Es aquella altamente desarrollada y compleja. Incorpora los últimos adelantos científicos. Se caracteriza por una alta densidad de capital invertido en ella, conlleva poca utilización de fuerza de trabajo, pero ésta ha de ser altamente calificada.
  • Tecnología intermedia: Es aquella medianamente desarrollada, con relativa baja densidad de capital y alto uso de fuerza de trabajo. Se le conoce también con el nombre de tecnología apropiada, pues algunos autores conservadores plantean que ésta supuestamente, habría de ser la usada por los países en desarrollo, debido a su nivel tecnológico y a la necesidad de emplear fuerza laboral.

4 – Según el alcance de los conocimientos que la conforman:

  • Tecnología de producto: La clave de la tecnología de producto reside en los conocimientos que se tengan acerca de la composición y características del producto, y no del cómo se hace (por ejemplo los productos agroquímicos y farmacéuticos).
  • Tecnología de equipo: Es una variante de la anterior. Se observa en que la compra de un equipo no se concibe sin un traspaso de conocimientos técnicos, o sea, de cómo se opera y se trabajan los mismos.
  • Tecnología de proceso: El valor de dicha tecnología radica en los detalles del proceso de manufactura, siendo conocido el producto o equipo a producirse (procesos biotecnológicos, tecnología de construcción civil).
  • Tecnología de organización: Es vista como aquel conjunto de conocimientos sobre cómo organizar y estructurar la producción o la prestación de servicios y cómo comercializar los mismos.

Otra clasificación conocida es la que hace Tirso W Sáenz , quien clasifica la transferencia de tecnología de la siguiente manera:

1. Atendiendo a los elementos a los cuales se vinculan los conocimientos tecnológicos estos pueden ser:

  • Incorporados en objetos (hardware): Materiales, maquinarias, equipos.
  • Incorporados en registros (software): bancos de datos, procedimientos manuales.
  • Incorporados en el hombre (humanware): conocimientos, habilidades.
  • Incorporados en instituciones (orgware): estructuras y formas organizativas, interacciones, experiencia empresarial.

2. Atendiendo a la fase o momento en que se aplican, las tecnologías pueden ser:

  • Tecnología de producto: normas y especificaciones relativas a la composición, configuración, propiedades o diseño mecánico, así como los requisitos de calidad y presentación que debe cumplir un bien o servicio.
  • Tecnología de proceso: condiciones, procedimientos, detalles y formas de organización necesarios para combinar insumos, recursos humanos y medios básicos para la producción adecuada de un bien o servicio; incluye manuales de proceso, de planta, de mantenimiento, de control de calidad, balances de materia y energía, entre otros.
  • Tecnología de distribución: normas, procedimientos y especificaciones sobre condiciones de embalaje, de almacenamiento, así como de transporte y de comercialización.
  • Tecnología de consumo: instrucciones sobre la forma o proceso de utilización de un bien o servicio; esto responde a requerimientos del producto, hábitos y tradiciones, entre otros factores.

Entonces ¿que es la transferencia de tecnología y cuales son sus beneficios? Es la transferencia de conocimientos sistemáticos y soluciones a problemas técnicos que pueden adquirirse a través de maquinarias y dispositivos que las incorporen, inversión extranjera directa y/o mediante derechos de exclusiva sobre intangibles, para la fabricación de productos, aplicación de procedimientos o prestación de servicios.
La transferencia tecnológica a nivel de intangibles consiste en transferir conocimiento sistemático, que puede ser tácito o expreso. La transferencia de conocimiento tácito se da principalmente en entornos de interacción técnica nacional e internacional como el laboral, asesorías y outsourcing, en especial a través de conocimientos técnicos secretos.
El conocimiento expreso o codificado se contiene en soportes transferibles como documentos de patente, diseños, fórmulas, parámetros, planos, códigos de programación y memorias técnicas que pueden someterse al sistema de registro o conservarse bajo secreto empresarial, en todo o en parte. Estos bienes inmateriales pueden corporeizarse
en bienes tangibles que se intercambian en el mercado de productos como bienes finales o de producción.

Los contratos de licencias de tecnología son el paradigma de los contratos tecnológicos. Los contratos tecnológicos pueden ser definidos como aquellos «contratos entre un oferente y un demandante de un determinado conocimiento técnico presente o futuro, que se manifiesta en distintas modalidades de vinculación como asesorías, asistencia técnica, Investigación y Desarrollo (i+d), capacitación, transferencia, licencia, entre otros, y adquieren distintas naturalezas jurídicas» (Romano, 2006). Los contratos tecnológicos son celebrados entre personas físicas o jurídicas, públicas o privadas, por un lado, y habitualmente una institución de educación superior pública, por el otro, los cuales tienen un objeto múltiple, como la prestación de un servicio tecnológico, la asistencia técnica, la licencia de una patente, entre otros, de modo que se puede decir que las notas comunes son que todos tienen un objeto tecnológico, que el demandante generalmente paga al oferente un precio en dinero, que una de las partes es demandante de esa tecnología y otra es la que posee el conocimiento técnico o tiene las capacidades para su desarrollarlo.

A los efectos prácticos, las cláusulas usuales en los Contratos de Transferencia son:

– Relativas a las obligaciones de ambas partes: Licenciatario y Licenciante.

– Forma de pago y las bases para el pago de las regalías.

– Carácter de la transferencia (definitiva o temporaria ) – Duración del Contrato.

– Asistencia Técnica que prestará el Licenciante.

– Limitaciones y otras condiciones para el uso de la tecnología.

– Obligaciones tanto del Licenciatario como del Licenciante con respecto al secreto sobre la tecnología.

– Fijación de la calidad de los bienes y servicios que se producirán durante el contrato.

– Exigencias en cuanto al modo de emplear la tecnología y sobre la calidad de los materiales a usar.

– Causas de extinción de la licencia.

– Garantías y sanciones para el caso de incumplimiento por las partes.

– Designación del Tribunal o del Árbitro Internacional a que se someterán las partes si lo pactaran.(http://www.saij.gob.ar/doctrina/dacf110084-castrillo conceptos_transferencia_tecnologia.htm

El sistema de registro de contratos de TT tiene por objeto generar una base de datos pública y promover la industria nacional, pero sin control previo. Actualmente se registran ante el INPI los siguientes actos en tres registros:

– Contratos de cesión (cambio de dominio) de registros de marcas, patentes, modelos de utilidad, modelos y diseños industriales.

– La transferencia de tecnología y licencia de marcas, provistas por sujetos de derecho con domicilio en el exterior, hacia receptores locales.

– Contratos que instrumenten la transferencia de tecnología y licencia de marcas, patentes, modelos de utilidad, modelos y diseños industriales, celebrados entre sujetos de derecho con domicilio en el país, tanto si es dentro del país como hacia el extranjero.

La licencia y el desarrollo de software se registran ante la Dirección Nacional de Derecho de Autor y tiene diferentes beneficios tributarios. Ante el el INPI sólo pueden registrarse
servicios de soporte y mantenimiento de software (implementación, asistencia técnica, capacitación etc.).

De acuerdo a la legislación argentina, dependiendo del propósito del contrato internacional, se pueden obtener beneficios directos sobre el Impuesto a las Ganancias.
Los contratos de TT estarán sujetos a los términos de los Acuerdos Internacionales para evitar la doble tributación, suscritos con Alemania, Australia, Canadá,
Brasil, Bélgica, Chile (denunciado, no vigente), Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Italia, Bélgica y Suecia.

– Permite utilizar una ganancia neta presunta más baja para calcular el impuesto del licenciatario por las regalías. La persona física o jurídica con domicilio en Argentina
podrá deducir como gasto lo pagado por la tecnología importada. La persona física o jurídica con domicilio en el extranjero se beneficia con la reducción de la cuota sobre la que debe pagar el impuesto a las ganancias

– En los contratos de asistencia técnica o consultoría de servicios no obtenibles en Argentina, la ganancia neta presunta para calcular el impuesto a las ganancias del licenciatario es del 60% del lcanon pagado.

– En los contratos de cesión de derechos, o licencias de patentes o marcas, u otro tipo de -transferencia de tecnología no excluida- , la ganancia neta presunta de estas transacciones es del 80% del monto de la regalía pagada (en lugar del 100% del monto de la regalía).

– Permite una menor retención del Impuesto a las Ganancias aplicado a regalías de los contratos registrados.

(http://www.latinamerica-ipr-helpdesk.eu/sites/default/files/factsheets/es_transferencia_de_tecnologia_en_argentina_0.pdf).

En nuestro país, la ley 22.426 es el margo legal de la TT.

CONTINUARA…

 

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¿PORQUE PROTEGER UNA MARCA ES DARLE VALOR?


Cuando se tiene una reputación clara y positiva, el valor de la marca abre puertas.


La marca es, para su dueño, el activo mas importante de una empresa, sin embargo toda la gestión estratégica avocada a la identidad de la empresa y de la marca es solo una parte integral de la gestión del marketing estratégico. Crear una identidad atractiva y
duradera se logra gracias a la colaboración y al trabajo mancomunado de asesores de gestión estratégica e identidad; los directivos de marketing y marcas; los diseñadores
gráficos y de producto; las agencias de publicidad y relaciones públicas; las
empresas de arquitectura y diseño de interiores, y muchas otras personas que
ocupan cargos de gestión y creativos. El resultado es la estética de la empresa y
de la marca, es decir, unos atractivos indicadores y símbolos visuales y de otra
naturaleza que representan a la empresa y a sus marcas de una forma apropiada
y que deslumbran a los clientes mediante experiencias sensoriales; sin embargo todo ese trabajo puede ser insuficiente si no se aplica una adecuada protección y custodia de la marca durante todo su ciclo de vida. Ergo, es imprescindible  DARLES VALOR.

Veamos, en nuestra región, particularmente en nuestro país poco entienden los empresarios y comerciantes sobre la importancia de proteger una marca, cosa que si sucede en las economías más desarrolladas. Suiza, Suecia, Reino Unido, EEUU, Singapur, son algunas de las economías que comprender perfectamente la importancia de la innovación para el desarrollo y como protegerla.

En el ejercicio de la profesión, me sucede muchas veces, y debo confesar que incluso me enoja mucho, la postura tan cómoda y despreocupada, casi negligente que asumen mis clientes o consultantes sobre sus marcas. No entienden que no deben promocionar una marca en las redes sociales, sin protegerla previamente. No comprenden que la confusión marcaria implica mucho más que una simple asociación visual o fonética. Confieso que me frustra no hacerlos ver como con esa actitud displicente hacia su patrimonio simplemente lo pone en riesgo. En riesgo de incluso perder su marca.

Las redes sociales hoy, se han constituido en el sitio más apropiado para poder darse a conocer y sumar clientela, pero también es el más peligroso si la marca no se haya protegida.

LA MARCA ES UN ACTIVO, y como tal representa dinero, no liquido, es cierto pero si un valioso activo intangible. Entre las características que se evalúan a la hora de calcular el valor de una marca, se tiene muy en cuenta cómo fue la estrategia de protección desde el momento de su creación. Por ejemplo, se analiza para qué productos o servicios se registró la marca, la existencia de otras marcas confundibles, juicios iniciados contra la marca en cuestión, la existencia de oposiciones, intimaciones recibidas, su situación en el extranjero, es decir si está registrada en otra parte del mundo, entre muchos otros aspectos. Una marca puede representar cifras millonarias que muchas veces supera incluso a los activos físicos. Recuerdo un caso de un cliente, el hombre había quebrado. Ningún bien le quedaba para liquidar. Sin embargo la sindica al abrir un cajón se encontró con una cartulina que acreditaba la titularidad de la marca de la empresa. Le pregunta al hombre en cuestión que era eso, nada le responde, no vale nada. La síndico azorada le dice, señor, esto podría haber salvado  a su empresa. La venta de esta marca podría haber evitado la debacle que le sobrevino.

¿Se entiende porqué me frustro cuando intento hacerles ver lo que vale su marca?

Ustedes deben comenzar a pensar su marca como un CAPITAL, como un ACTIVO DE LA EMPRESA. Vivimos en los tiempos del capitalismo cognitivo; es decir, de aquellas prácticas económicas sobre las producciones de conocimiento enmarcadas en el capitalismo globalizado de finales del siglo XX y principios del XXI. Junto al capitalismo relacional y al capitalismo de los afectos es considerado la base del capitalismo sobre bienes inmateriales. Es pilar de la competencia. No se puede entender competir en los nuevos mercados sin una marca líder, estable, posicionada en el mercado, que marque tendencia, que mire hacia el exterior,en la que se invierta y que por sobre todo se encuentre PROTEGIDA.

Mas, la realidad indica que a la hora de presentar un producto en el mercado, son pocos los casos en que una empresa local se preocupa por desarrollar una adecuada estrategia de protección del nombre que éste llevará. Olvidan o ignoran que una marca FALSIFICADA pierde valor, se diluye. Se convierte en perdida no en ganancia.

Pero descuiden, seguiré siendo como una mama para mis clientes y no bajaré los brazos hasta que aprendan a valorar su marca, porque, después de todo ese es mi trabajo, y para eso soy buena, para cuidar a los mios.

CONTINUARA…

Aranceles

LAS VENAS ABIERTAS DEL EXPOLIO NAZI A LA CULTURA.

En el año 2006 una pintura de Gustav Klimt fue subastada por la suma de 135 millones de dólares. Pero ¿qué es lo que hace tan particular a esta pintura? Se trataba del retrato de Adele Bloch-Bauer I conocido como  la Dama Dorada una pintura que había sido expoliada a la familia judía Bloch-Bauer, y cuya octogenaria sobrina, Maria Altman, logró luego de una ardua lucha lograr que le fuera restituida.

Adele era la esposa de Ferdinand Bloch Bauer, un poderoso empresario azucarero de Viena. En su residencia solian reunirse personalidades de la talla de Sigmund Freud, el compositor Richard Wagner y el propio Klimt, quien para la época ya era un artista reconocido, y a quien le encargó retratar a su amada esposa Adele.

Para esa época, la ciudad de Viena se había convertido en centro de grandes avances y movimientos culturales, en la que coexistían artistas y pensadores de diversa índoles. Freud realizaba sus primeras teorias psicoanalíticas, a la par que Strauss componía Electra.

Adele murió en 1925 y su deseo fue que sus pinturas fueran donadas al museo de Belvedere, claro que la pobre Adele no sabía que trece años después la ocupación nazi vendría acompañada por el saqueo y robo descarado de todo el patrimonio de las familias judías, entre ellas las joyas y obras de arte de la familia Bloch-Bauer. El propósito de esto, según los nazis, era capturar el arte forjador de la cultura vienesa y que se encontraba en manos extranjeras.

Al finalizar la guerra, comenzaron a pergeñar diversos comites que pretendían identificar y restituir a sus dueños los objetos expoliados.

Pasaron muchos años hasta que una descendiente de Adele decidió entablar una batalla legal contra el gobierno austríaco para reclamar que le devolvieran las obras de arte que legítimamente pertenecían a su familia. Para la época, La dama de oro se había convertido en la Gioconda austríaca, y era considerada uno de los pilares de la sociedad, además de ser una de las joyas del arte mundial.

Pero el caso de El retrato de Adele Bloch-Bauer es uno de los miles de casos que hasta hoy existen. Aún hay miles de piezas que no han sido devueltas a sus legítimos dueños, muchas de ellas incluso pueden ser apreciadas en museos, como por ejemplo el cuadro titulado “Rue St. Honoré, aprés-midi, effet de pluie”, obra del pintor francés Camille Pissarro, uno de los fundadores del movimiento impresionista, tasado en 13 millones de euros, que el museo Thyssen-Bornemisza de Madrid se niega a restituir a su dueño, Claude Cassirer que afirma que el mismo pertenecía a su abuela Lilly Neubauer.

Si bien en la últimas décadas y frente a la presión internacional sobre la recuperación de arte robado por los nazis ha generado que se celebren diversos acuerdos internacionales sobre el tema, hasta hoy existen unas 25.000 piezas expoliadas. Mil pinturas de maestros medievales y renacentistas. Veintidós de ellas llegaron a España en 1944. Para su sorpresa, fueron bloqueadas en Bilbao: Holanda las reclamaba. Pero el Gobierno franquista impidió su restitución. Incluso el Prado, indiferente a su origen, quiso comprar dos cuadros. En 1949, Exteriores levantó el bloqueo. Miedl y sus tesoros (El Greco, Frans Hals, Van Dyck) se desvanecieron para siempre.  La aparición en Múnich de 1.280 obras en posesión de Cornelius Gurlitt, cuyo padre fue galerista de Hitler, ha avivado el debate. El Gobierno francés admite que en sus galerías hay 2.140 obras (de Tiepolo a Cézanne) que se creen expoliadas a familias judías. Alemania ha escudriñado 690.000 objetos de sus museos. Un 5% podría ser arte robado a los judíos.

Fueron recién en los años 90 cuando se comenzó a develar la política sistemática de robo que se había perpetrado contra los judíos, pero también la forma en que varios gobiernos, directivos de museos, dueños de galerías y comerciantes de arte se venían oponiendo a investigar sobre el tema y a restituir de manera efectiva los bienes y obras de arte a sus dueños. Asi, en 1998 se suscribieron los Principios de la Conferencia de Washington sobre arte confiscado por nazis, no de manera vinculante al incluir distintas legislaciones entre sus miembros, pero sí con la clara voluntad de investigar y llegar a acuerdos justos sobre obras del expolio nazi.

Tras la firma de los Principios, por ejemplo, el Parlamento de Austria aprobó una ley que obligaba a los museos la apertura de todos sus archivos y la devolución de las obras que se comprobara habían sido robadas por los nazis. Sin embargo, aún existen países en los que sólo se obliga a devolver lo robado a los museos públicos, no a los privados, o en los que si una persona alega que lleva más de 30 años con una obra robada, pero no sabía de su verdadero origen, la propiedad de su anterior dueño prescribe.

El problema es que como los Principios no son vinculantes, en una nueva reunión de seguimiento que se realizó en 2009 en Praga (República Checa), se hizo una nueva declaración, ahora con 46 Estados firmantes (incluidos los mismos tres de América Latina: Argentina, Brasil y Uruguay), en la que todos aceptaron reformar sus sistemas legales internos para adaptarlos a los Principios. Hoy, sin embargo, la mayoría sigue sin cumplir con su palabra.

La UNESCO aún tiene un instrumento normativo en preparación desde el año 2009 al que denomina Proyecto de declaración de principios relativa a los objetos culturales desplazados en relación con la Segunda Guerra Mundial, en varios informes, sin embargo hasta ahora nada hay en concreto y el camino jurídico es complejo, depende mucho de la fortaleza de los reclamantes, de la capacidad de sus asesores jurídicos y de las pruebas con que cuenten, una simple foto podría ser de gran valor, pero no es imposible y recorrerlo vale la pena, como lo demuestra la obra titulada “Retrato de un Hombre” y atribuida al taller del alemán Joos van Cleve (1485-1541), fue entregada a Henrietta Schubert y Christopher Bromberg, herederos de la familia Bromberg y que fuera devuelto por Francia a los herederos de Hertha y Henry Bromberg, quienes debieron exiliarse de Alemania en 1938; o los herederos de Alexander Lewin que lanzaron un procedimiento para obtener la restitución del cuadro en 2005, y que lograran se les restituyera el cuadro, “Paisana sin sombrero con pañuelo blanco”, del pintor Wilhelm Leibl (1844-1900) que formaba parte de la colección del museo de Bremen (norte) desde 1966. La restitución del lienzo de 37,5 cm sobre 29,5 cm se decidió luego de la investigación de una comisión especial encargada de recomponer su historia. El lienzo lo había comprado en la década de los treinta Alexander Lewin, un coleccionista de arte y dueño de una fábrica de sombreros.

La lucha de los herederos no es solo es una forma de hacer justicia ante tal genocidio sino también de cerrar o intentar al menos hacerlo, las heridas abiertas por el “robo y exterminio masivo” que supuso el expolio nazi y que aún siguen sangrando.

CONTINUARA…